El alfarero
Geremás 18(1-9) 1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: 2 Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. 3 Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda. 4 Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.
5 Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
6 ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.
7 En un instante hablaré contra pueblos y contra reinos, para arrancar, y derribar, y destruir.
8 Pero si esos pueblos se convirtieren de su maldad contra la cual hablé, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerles,
9 y en un instante hablaré de la gente y del reino, para edificar y para plantar.
Siete pasos que el alfarero tiene en cuenta al hacer una pieza de alfarería,
El alfarero toma un montón de barro amorfo y comienza a golpearlo y a moldearlo, ablandándolo poco a poco con agua.
Si se le daña la forma que le está dando a la pieza o no le gusta como va quedando el alfarero la rompe y la vuelve a hacer de nuevo. Hasta que adquiere la forma deseada .
Después que la da la forma que desea lo pone en un horno bien caliente
Al tiempo, cuando la pieza de alfarería esta seca, la saca y la pone en una repisa para que se enfríe
Tan pronto la pieza está fresca, el artista, la comienza a cepillar y a pintar su obra
Luego que termina de pintar su obra, la pone en un horno mucho mas caliente que el primero.
Por último y luego de de una hora aproximadamente, vuelve a sacar la pieza y la coloca en una repisa, ya lista para ser apreciada, está completamente terminada.
LA TACITA-( reflección 15 de agosto del 2007/ por deltaforce87
Se cuenta que alguna vez en Inglaterra, existía una pareja que gustaba de visitar las pequeñas tiendas del centro de Londres. Una de sus tiendas favoritas era una adonde vendían vajillas antiguas.
En una de sus visitas a la tienda vieron una hermosa tacita. "Me permite ver esa taza?", preguntó la señora... "¡Nunca he visto nada tan fino como eso!".
En cuanto tuvo en sus manos la taza, escuchó que la tacita comenzó a hablar.
La tacita le comentó: "Usted no entiende! ¡Yo no siempre he sido esta taza que usted esta sosteniendo! Hace mucho tiempo yo sólo era un montón de barro amorfo. Mi creador me tomó entre sus manos y me golpeó y me amoldó cariñosamente; llegó un momento en que me desesperé y le grité: "Por favor, ya déjame en Paz!" Pero sólo me sonrió y me dijo: "Aguanta un poco más, todavía no es tiempo".
-Después me puso en un horno. ¡Yo nunca había sentido tanto calor! Me pregunté porqué mi creador querría quemarme, así que toqué la puerta del horno.
-A través de la ventana del horno pude leer los labios de mi creador que me decían: "aguanta un poco más, todavía no es tiempo".
-Finalmente se abrió la puerta. Mi creador me tomó y me puso en una repisa para que me enfriara. "Así está mucho mejor!" me dije a mí misma, pero apenas me había refrescado cuando mi creador ya me estaba cepillando y pintando.
-¡El olor de la pintura era horrible! ¡Sentía que me ahogaría! "¡Por favor detente!" le gritaba yo a mi creador, pero él sólo movía la cabeza haciendo un gesto negativo y decía "aguanta un poco más, todavía no es tiempo".
-Al fin dejó de pintarme; pero esta vez me tomó y me metió nuevamente a otro horno ¡No era un horno como el primero, sino que era mucho más caliente!
-¡Ahora sí estaba segura que me sofocaría! ¡Le rogué y le imploré que me sacara! ¡Grité, lloré!... Pero mi creador sólo me miraba diciendo "aguanta un poco más, todavía no es tiempo."
-¡En ese momento me di cuenta que no había esperanza! ¡Nunca lograría sobrevivir a ese horno! Justo cuando estaba a punto de darme por vencida, se abrió la puerta y mi creador me tomó cariñosamente y me puso en una repisa que era aún mas alta que la primera. Allí me dejó un momento para que me refrescara.
-Después de una hora de haber salido del segundo horno, me dio un espejo y me dijo: "Mírate! Ésta eres tú!" ¡Yo no podía creerlo!... Esa no podía ser yo.
-¡Lo que veía era hermoso! Mi creador, nuevamente, me dijo: "Yo sé que te dolió haber sido golpeada y amoldada por mis manos, pero si te hubiera dejado como estabas, te hubieras secado.
-Sé que te causó mucho calor y dolor estar en el primer horno, pero de no haberte puesto allí, seguramente hubieras estallado.
-También sé que los gases de la pintura te provocaron muchas molestias, pero de no haberte pintado, tu vida no tendría color. Y si yo no te hubiera puesto en ese segundo horno, no hubieras sobrevivido mucho tiempo, porque tu dureza no habría sido la suficiente para que subsistieras.
-¡Ahora tú eres un producto terminado! ¡Eres lo que yo tenía en mente cuando te comencé a formar!
Igual pasa con nosotros. Dios nunca nos va a tentar ni a obligar a que vivamos algo que no podamos soportar. Dios sabe lo que está haciendo con cada uno de nosotros. El nos amolda y nos da forma para que lleguemos a ser una pieza perfecta y podamos cumplir con su voluntad.y finalmente como dicen: "El señor obra de maneras misteriosa" pero siempre que tropecemos aprendamos a levantarnos y a aprender de las lecciones de la vida!
Reflexionando ( NUESTRO ALFARERO )
Estamos en tiempos donde Dios está tratando con su pueblo, Como el alfarero trabaja con su vasija de barro. Hay un cántico que dice.... "Yo quiero ser, Señor amante, Como el barro en manos del alfarero Toma mi vida y hazla de nuevo,,, Yo quiero ser.... Yo quiero ser.... un vaso nuevo..".. (se repite) Cuando entonamos este cántico estamos pidiendo que Dios nos forme de nuevo, que quiete nuestras imperfecciones, prejuicios, malos pensamientos, malas costumbre, etc. Le estamos diciendo que trate con nuestras vidas de manera que podamos ser conforme a la imagen y semejanza de Cristo. Esto conlleva un trato de parte de Dios para con nuestras vidas. Es una confrontación divina que nos hace reconsiderar nuestros caminos y analizar si realmente estamos viviendo conforme a la voluntad de Dios, expresa en su palabra, o si estamos viviendo por nuestra propia cuenta. Así que le estamos dando licencia a Dios para que obre como El quiera con lo que respecta a nuestras vidas. Debemos recordar que la voluntad de Dios para nuestras vidas es santa, agradable y perfecta, según Romanos 12:2b. Así también los pensamientos para nuestras vidas son pensamientos buenos y de paz. La palabra nos recalca que cuando estamos en los caminos del Señor toda experiencia que ocurre en nuestras vidas Dios la torna para bien nuestro. Cada circunstancia, que pasamos, por difícil que sea, Dios la ha de usar para causar cambios positivos en nuestras vidas como cristianos. Es como cuando el alfarero pone el barro, con que va a trabajar, sobre la rueda y comienza a darle forma a su obra. En ocasiones esto es un proceso doloroso, pero sabemos que Dios ha de estar allí para librarnos, para cuidarnos, para confortarnos y para protegernos. Cuando servimos al Señor de corazón, nuestra vida completa da un giro de 160˚, Dios procura porque mostremos aquellas características que distinguen a un verdadero cristiano. Debemos caminar en amor, siendo fieles a Dios en todo momento y no conformarnos a lo que el mundo nos quiere dictar como estilo de vida y conducta. Pero para vivir de acuerdo a la palabra de Dios tenemos que dejar que Dios dirija nuestra vida y quite de nosotros todo aquello que estorbe nuestro crecimiento espiritual. Siempre debemos recordar que el cristianismo es un estilo de vida y una relación, no una religión. Es solo de esta forma que Dios, como nuestro alfarero, ha de completar su obra perfecta en nuestras vidas.






Comentarios sobre El alfarero
me gusta tu blog
pues habla muy bonito que funciones que significa del alfarero como una historia del alfarero